
Cómo crear calentadores de techo que no cieguen a nadie
La mayoría de los calentadores de techo para baños utilizan luz infrarroja de onda corta para calentar rápidamente el ambiente. Funciona bien, pero tiene un inconveniente: esas lámparas halógenas pueden ser cegadoras. Si alguna vez has tenido que entrecerrar los ojos al mirar hacia arriba, sabes a lo que me refiero. Es algo molesto para los adultos, y representa una verdadera preocupación para los bebés, cuyos ojos aún están en desarrollo.
Por eso decidimos solucionar este problema sin perder la capacidad de calentar del aparato.
Filtrar la luz intensa
No basta con reducir la intensidad de la luz; eso no resolvería el problema. En lugar de eso, utilizamos recubrimientos especiales y vidrio de cuarzo filtrado. Piénsalo como unos lentes de sol de alta tecnología para el calentador. Estos recubrimientos bloquean la luz visible intensa y los rayos UV dañinos, pero permiten que el calor pase sin problemas. Así, puedes sentir el calor en tu piel, pero tus ojos no se sienten como si estuvieran mirando directamente al sol.
Encontrar el equilibrio perfecto
Se trata de lograr un equilibrio. Si se coloca demasiada potencia en un tubo pequeño, se generan zonas muy calientes y la luz se vuelve excesivamente intensa. Hemos ajustado la densidad del filamento para lograr un brillo suave y difuso. El resultado? Sientes el calor desde el momento en que enciendes el aparato, pero no necesitas entrecerrar los ojos. Simplemente es cómodo.
Los sacrificios
La verdad es que al añadir estos recubrimientos protectores, se pierde un poco de calor. Podríamos hablar de una disminución del 5% en la potencia total, en comparación con un tubo sin recubrimiento. Pero en un baño doméstico, nadie notará esa pequeña diferencia. Prefiero un calentador con menos potencia, antes que uno que sea cegador.
Un consejo para la instalación
Cuando conectes estos calentadores al techo, deja algo de espacio entre ellos. Si el espacio es demasiado reducido, el calor se acumulará y se activarán los sistemas de seguridad del aparato. Además, conviene conectarlos a un circuito dedicado. No hay nada más molesto que un calentador que parpadea constantemente. Es un detalle pequeño, pero marca una gran diferencia en cómo se siente la habitación.